¡Deja de intentarlo! ¿Qué cosa? TODO. El mundo está lleno de personas que intentan todo. Intentan rebajar, intentan ser bailarines, intentan ser escritores, intentan ser actores, intentan ser vendedores, intentan, intentan, e intentan… Hasta que mueren intentando.  ¿Qué es intentar?

 verbo

Hacer el esfuerzo y los pasos necesarios para realizar algo o lograr cierto objetivo o fin, sin tener la certeza absoluta de conseguirlo.

            En otras palabras, intentar es invertir TODAS tus energías, todo tu esfuerzo, pero estar dispuesto a perder. Y muchos piensan que en realidad nunca se tiene la certeza de algo, pero yo pienso completamente diferente. Yo se que cuando Dios te envía a hacer algo, cuando caminas en sus planes, en lo que Él ya trazó para ti, no hay intentos que valgan, solo puedes HACER las cosas. Quizás no te has dado cuenta, pero cada vez que intentas algo, ya tienes en tu mente el saco de ganar, y el saco de perder, así que quedas satisfecho con el resultado que sea, porque ya estabas listo para cualquiera de los dos… ¡Pero deja de intentarlo! ¡Deja de prepararte para perder! Cuando intentas y te sale mal cambias de meta y al final continúas dejando carreras a mitad porque ya tú lo intentaste… Y lo importante es tratar. ¡Mira no!

Lo importante es lograrlo, es llegar a la meta, es cumplir un sueño y moverte para el próximo… Lo importante es siempre caminar agradecido, pero nunca satisfecho, lo importante es retarte a ti mismo…

¡Oblígate a dejar de intentarlo!  No soy irrealista, se que cosas pasan, pero se de que se, que lo que Dios ha dicho SE CUMPLE, que un error no te descalifica, te descalificas cuando renuncias.

            Desde pequeños se nos enseña a que lo importante es participar, y en esencia no está mal, (yo me gané muchas banditas de participación en los field days) pero NO VINIMOS AL MUNDO A PARTICIPAR, vinimos a cambiar vidas, a dejar huella y a ser la diferencia. No es posible ser parte de la solución con solo intentarlo… He visto Hamilton como 4 veces desde que lo pusieron en Disney Plus, y ese hombre nunca INTENTÓ nada, él creía en lo que tenía en su corazón, y no se detuvo hasta que otros creyeron con él y lo hicieron posible. Entonces, ¿vas a seguir intentando?  Hay tantas cosas que pudiste haber tratado antes de hoy y no te salieron simplemente porque tenías en tu mente que intentarlo era suficiente… ¡NO LO ES!

El intento no vale nada si no trae resultados, y la vida es muy corta como para vivir de intentos.

Y esto no solo es hablando de tus sueños, lo mismo pasa con tus amistades, con tus relaciones…  Intentas, pero a la primera que no funciona ya está bien rendirse porque se intentó… Y así se pasa la vida, dejando cosas incompletas a nombre del intento. La mentalidad de intentos te da la opción de renunciar, la convicción de hacerlo no te permite dar un paso atrás.  Identifica lo que quieres, y no intentes, ¡hazlo!

            Así que hoy, yo me hablo a mí con estas letras, y espero que puedas hacerlas tuyas también, que se te quiten las ganas de intentarlo y que te den ganas de comerte el mundo, ¡Y QUE LO HAGAS! La gente que admiramos no intentó, la gente que admiramos lo hizo, y yo quiero hacer todo lo que Dios se ha propuesto conmigo. Recuerdan ese refrán: ¿Yo lo hago o muero en el intento? … Pues no, no mueras intentando, procura morir haciendo historia… Pues como dicen por ahí “de los cobardes no se ha escrito nada…”

Seamos diferentes, seamos atrevidos… dejemos de “intentarlo” y hagámoslo realidad.

Nos vemos en las letras…

Con cariño,

Bianca Paola

¿Qué pasa cuando todo pasa a la vez? ¿Alguna vez te has parado, has mirado a tu alrededor y te preguntas si puede pasar algo más? No te estoy hablando de cosas ni buenas, ni malas, te estoy hablando de esas temporadas de la vida en las que TODO está en movimiento, y si te detienes en un área, las detienes TODAS, entonces es completamente imperativo que no te detengas. ¿Qué pasa cuándo no sabes cómo continuar? Ayer hablaba con mi amigo, mentor, y hermano mayor… Me decía, (quizás no en estás palabras exactamente, pero esta era la idea), “es como sin un atleta se lastima un pie en medio de la carrera… Tiene que seguir, va a estar incómodo, pero no puede detenerse porque lo perdería todo.”

Entonces, ¿qué pasa cuando todo pasa a la vez y no sabes como hacerlo? ¡Lo haces de todas formas! Lo haces desafiando tus límites, tu entendimiento, tu capacidad y tu comodidad…Lo haces de todas formas… Simplemente lo haces porque si Dios te lo puso en las manos, tienes la capacidad de administrarlo correctamente. De niños cuando algo nos dolía, o nos incomodaba parábamos todo lo que estábamos haciendo para atender esa incomodidad y en ocasiones hasta nos tomábamos largas horas, hasta que por fin nos daban ganas de hacer algo nuevamente, pero nos tocó crecer.

Y crecer es darse cuenta de que la vida continúa, no importa lo que podamos sentir, o dejar de sentir.

¿Cómo que dejar de sentir? Pues que en ocasiones suceden cosas que nos adormecen el sentir, y aunque es un detalle que hay que tratar con mucho cuidado, en ocasiones el no sentir es exactamente lo que nos ayuda a continuar, y ahí no nos movemos por lo que sentimos sino por lo que sabemos. Se trata de vivir por convicciones y no por emociones.

No quiero sonar filosófica, ni llevarlos por un laberinto de palabras, simplemente hoy quise sentarme a recordarles que cuando todo está en avance, detenerse no es una opción, no importa cuan incómodos podamos sentirnos. Un momento de desenfoque puede llevarnos a perder lo que con tanto esfuerzo hemos logrado, y eso es hacer el negocio del bobo… No permitas que nada sea TAN incómodo como para auto-sabotearte. La verdad del asunto es que en la vida todo siempre pasa a la vez… En mi caso, soy empresaria, empleada, esposa, madre, ministro de Dios… Y todas esas funciones tienen situaciones por independiente, y cuando se unen y todas van corriendo juntas hay días en que pareciera que no voy a poder, pero así de linda es la vida, que siempre nos recuerda que por nuestras propias fuerzas NADA es posible, que somos completamente dependientes de aquél que nos envió a vivirla.

Sí hay demasiadas cosas pasando, respira, busca el balance y continúa…

Nos vemos en las letras…

Con cariño,

Bianca Paola

Hace dos días me monté en mi carro para ir a buscar a mi niño grande a casa de mi suegra, y como de costumbre me monté completamente segura de que sabía para donde iba. Resulta que cuando llegué a la salida que siempre tomo, estaba cerrada. En primera instancia dije, “yo se llegar porque se para dónde voy”, pero cuando seguí guiando me di cuenta de que en realidad estaba completamente perdida. Sabía dónde estaba, reconocía mi entorno, pero no sabía como llegar al destino, aunque sabía cual era ese destino. En ese momento, sabiendo donde estaba y para donde iba tuve que prender mi GPS porque no tenía ni idea de como llegar. Cuando lo prendí tomé una ruta TAN hermosa, la cual, a mí entender, no había tomado anteriormente. Me disfruté mucho el camino y entendí que,

aunque sepamos para dónde vamos, no necesariamente sabemos como llegar, y eso está bien…

            ¿Sabes porqué está bien? Porque si supiéramos el cómo, el cuándo y el dónde por nosotros mismos seríamos iguales a Dios, y eso es imposible. El único problema está en que en ocasiones queremos decidir que ruta tomar solo porque sabemos dónde estamos, para dónde vamos y porque reconocemos nuestro entorno. Más esos factores dictan solamente en lugar presente, y el destino, mas no muestran el camino. Y el camino es solo uno, el camino es Él. No se si antes alguien haya dicho cuán similar es el GPS al Espíritu Santo, metafóricamente hablando, claro está. Hay más de una forma de llegar a tu destino, no tengo duda de que llegarás, pero también se que hay caminos más largos, unos en los que te tocará “pagar peajes”, otros que te demorarás mucho más de lo debido, y otros tantos en los cuales te tocará virar una y otra vez hasta que por fin tomes la salida que te toca.  Una vez puse el GPS yo sabía que iba a llegar a mi destino, pasé por lugares que decía “ay, ¿no es por aquí?” pero confiaba y tenía la certeza de que ese bendito GPS sabía más que yo.

            El Espíritu Santo también sabe más que tú y que yo. Siempre recuerdo que mi mamá dice que el GPS a veces da unas rutas más largas, pero en realidad el GPS mira los accidentes, el tráfico, y todos los factores que pueden afectar tu camino, ¿acaso el Espíritu Santo no hace lo mismo? Somos hechos a imagen y semejanza de Dios, pero no somos Dios. Nuestro entendimiento, nuestro conocimiento y nuestras ideas son limitadas, Él es infinito. Tengo la certeza y la convicción de que, aunque yo se el destino que Él ha hablado de mí, aunque se donde Él me ha puesto hoy, quién único sabe el camino que tengo que tomar es ÉL, pues es Él quién único sabe los factores del camino… aquello que yo no puedo ver, Él ya lo ha visto. El camino que Él me envíe a tomar, con todas sus variables, es el camino perfecto y para el cual Él me ha dado toda la capacidad para caminarlo y atravesarlo, no necesariamente sin obstáculos, pero siempre con la victoria garantizada. Mientras guiaba podía ver claramente que Dios me estaba pidiendo que prestara atención al GPS de mi vida, podía entender que, aunque se para dónde voy, es él quien dicta como llegar, y que no importa cuánto yo pueda saber, Su forma siempre es la forma correcta.

            Resulta que el Espíritu Santo es tan GPS como tan Cruise Control… No solo te dice por donde ir, sino que dicta tu velocidad, a que distancia debes estar de otros, en que salida bajarte, te deja saber si te estás saliendo de tu carril y no te permite ser, en ninguna manera, ser influenciado por lo que esté pasando a tu alrededor.

El Espíritu Santo es el mejor piloto en una nave que no pudiésemos conducir por nosotros mismos. Querer llegar a nuestro destino sin su consejo es tan absurdo como querer ser pilotos de avión cuando solo hemos sido llamados a ser pasajeros…

            “’¡Bianca, que mucha metáfora!” Pues sí… Así lo pude ver más claro, quizás hoy tú también puedas entender que separado de Dios no puedes hacer nada. La palabra no se sustenta por si misma, la palabra la sustenta Dios y si tomas la palabra que Él te dio, pero te alejas de Él estás destinado al fracaso. Y fracaso es tener éxito en la vida, pero sin agradar al Padre. Y cada día entiendo más que no hay nada más aterrador que desagradar a nuestro Dios. Es cómo hacer todo el trabajo, pero no recibir la recompensa… No hay mejor recompensa a nuestra obediencia que provocar su agrado… Todo lo demás es pura añadidura…. Quizás no lo puedas ver, pero si algún día te encuentras con todo lo que deseabas y sintiéndote incompleto te aseguro que es porque no provocaste agrado a Dios.

            Hoy te invito a que invites al Espíritu Santo a tu vida. Reconoce Su persona, y esté atento a su voz para que no te toque pagar peajes, dar vueltas, perder la salida ni tomar un camino más largo… Invita al Espíritu Santo a ser tu GPS, para que no importa el camino que Él dicte, puedas provocar agrado a Dios

Busca su consejo… Prende el GPS… Déjate llevar…

Nos vemos en las letras…

Con cariño,

Bianca Paola.

Hoy estoy cansada. Les confieso que estoy escribiendo estas letras y me pesan los dedos, siento todas las partes de mi cuerpo pidiéndome un respiro y hasta los ojos se me cierran. ¿Qué he hecho distinto hoy? NADA. Mis días son normalmente llenos de trabajo, dos hijos, y añadido a eso todos mis inventos, que son muchos. Y normalmente estoy llena de energía, y solo siento el cansancio cuando llego a mi cama en la noche. Más hoy ha sido diferente, y varias veces me he visto sintiéndome cansada y acto seguido buscando porqué estoy cansada si todo ha sido como de costumbre. Pensando en eso, vinieron a mi corazón muchas personas especiales para mí, que son personas fuertes y que para mí “nunca se cansan”.

            ¿Sabías que nadie tiene que validar tus sentimientos para que sean reales? Al final del día solo los sientes tú, y aunque siempre se siente bien que alguien te entienda, el hecho de que lo hagan o no, no los hace más o menos válidos.

Hay una falsa expectativa de fuerza, y es que, catalogan como fuerte a aquél que nunca se cansa, cuando la realidad es que fuerte es aquél que nunca se rinde por más cansado que esté.

Y el cansancio no invalida la fuerza… Este escrito es para todos los fuertes que, por querer llenar una falsa expectativa de fortaleza, se ahogan en su propio cansancio, se queman y terminan claudicando cuando ese nunca fue el propósito. Te repito: cansarte no te hace menos fuerte.

            Hay una gran realidad y es que el camino a cumplir nuestros sueños es uno de mucho trabajo, donde el cansancio ha de tocar a la puerta en más de una ocasión. Y de esas ocasiones la mayoría de las veces tendremos que secarnos el sudor de la frente, respirar hondo y seguir caminando a pesar de lo que podamos sentir. Pero últimamente todos hablan de lo importante de seguir, aunque sientas que no puedas más, y yo hablo de eso, pero también hay que hablar de la excepción a la regla. Porque si no reconoces que hay tiempo para todo, hasta para sentirte cansado y descansar, te aseguro que no llegarás muy lejos, y si llegas lejos, no llegarás entero…  ¡No se trata solamente de llegar! Cómo les he dicho antes, se trata de balance… Y este escrito es para recordarte que hay momentos en los cuales tendrás que detenerte y simplemente estar y no hacer nada. Culturalmente se asocia la quietud con la pereza, pero para el fuerte, los momentos de quietud son lo que equilibran la balanza.  

            Y hoy entiendo un poco más a las personas que “nunca se cansan” … Hoy pensando en ellos los miro y entiendo que en momentos se han detenido y han dicho “hoy no”. Hoy entiendo que el cuerpo te pide descanso y que, sino se lo das, te obliga. Hoy entiendo que el alma te pide descanso, y que, sino se lo das, te obliga.  Hoy entiendo que no puedes estar más comprometido con tus sueños que contigo mismo, porque el sueño puede hacerse vida en otro, pero tú no volverás en otra vida. Si hasta Dios, luego de crear descansó, ¿por qué tú no puedes hacerlo?   Sí, es una sola vida, y hay que vivirla al máximo, pero no al límite del quebrantamiento. Veo demasiadas personas romperse por no querer detenerse, y luego se les hace casi imposible volver a comenzar. Hoy entiendo que esos que se ven como que “nunca se cansan” en realidad simplemente han sabido descansar en espíritu, alma y cuerpo. Ahí está el secreto, a veces descansas solo físicamente pero nunca dejas que tu alma respire… Y suprimir tus emociones es la manera más efectiva de maltratarte a ti mismo, de nada vale un cuerpo en forma con un alma alborotada, y de nada vale un alma en paz, con un cuerpo que no puede dar ni un paso… Se trata da balance.

            Hoy estoy cansada, y entiendo el pedido de mi cuerpo a tomar un respiro y dejarlo recargarse. Sí, llévate siempre a más, pero reconoce los tiempos. El descanso es un ingrediente activo de la fórmula para alcanzar tus sueños. Así que, te invito a descansar, y descansar no necesariamente se traduce a 10 horas durmiendo, y las otras 14 horas tirado en una cama… A veces descansar es dejar el teléfono a un lado, salir a mirar la naturaleza, tomarte un café con un buen amigo, pasar tiempo a solas con Dios…  ¿Quién mejor para recargar tus fuerzas que la fuente inagotable?

Descansa, y continúa…

Recuerda: los que nunca se cansan, no se cansan porque saben cuando descansar.

Nos vemos en las letras…

Con cariño,

Bianca Paola

         Some time ago I was taking a workshop with the great Pepe Ojeda, and I learned so much! Out of all of the things that he talked about, music, cinema, production and others, there were something that talked greatly to my spirit. One of the things that impacted the most was when he talked about the importance of deadlines. He was telling us that in Hollywood deadlines are everything. When you are given a deadline for a job there are no excuses or stories on the day you have to submit your job. If you don’t submit it, it has a domino effect that affects the whole project. He was talking about the fact that if only one person failed to meet the deadline that would affect the deadline of everyone else in the project and in Hollywood that translates to money. He even told us that there are people that if a project has a deadline, they prefer not to do it, than working under that kind of pressure.

As he was talking I understood that the life of God also translates to deadlines, that perhaps obeying after the deadline won’t cost us money, but it will cost us life and I think we can agree that we can’t put a price on that. We are living accelerated times in every area y it’s possible that the velocity at which we are moving makes us feel overwhelmed. But God, who sets the pace, also puts in his children the agility for an effective response. God gives us the necessary tools so that when his request comes, we can answer accordingly, but what if he has given us the instructions and we have failed continuously in our response and meeting the deadline? Does it count as obedience? Only God knows, but that important thing is not how we have responded in the past, but to analyze ourselves up to this day in order to elevate our level of response to that to which God has called us.

Our lack of response affects the response of others, and I have been thought that we cannot cost someone else their obedience. It is true, everyone is responsible for their obedience, but how am I going to be stumbling block on someone’s path? At the end of the day we have one common goal and that is to do our Father’s will here on earth.  Missing a deadline could cost us years, and yes, God is sovereign but that doesn’t mean that we shouldn’t do our part. There is no time to lose and if we can understand that we can recognize that we are part of a project that has deadlines and that cannot be held back. In order to achieve that we need all our focus.  And far from that being a factor of pressure it should be that thing that stimulates us to walk every day with a clear intention of our part in the project, with desire to fulfill our those dreams God has put in our heart and with arriving to the goal no matter what.

         The journey will not always be what we thought would be, the conditions may not always be ideal, but that’s what its all about. It’s about being consistent without caring about how uncomfortable we feel, because at the end of the day its all about what God wants to do.

As I have learned, the way to worship God is by obeying at all times and His time.

See you in the letters…

With love,

Bianca Paola